Cuando hablamos de una segunda residencia, nos surgen dos preguntas que necesitan respuesta.

La primera de ellas es ¿ocio o inversión?

Si cambiamos la «o» por una «e», de manera que la frase quedase como «ocio e inversión», seguramente estaríamos en la situación idílica que nos haría tomar la decisión de compra de manera más acertada.

Y hablamos de esta dicotomía ya que aquellas personas y familias que en algún momento han pensado en adquirir una segunda residencia, pueden estar planteándose si ahora es el momento de dar el paso de comprarla.´

La segunda pregunta es ¿mar o montaña?

Esta era la pregunta tradicional y a la que en la actualidad se le ha unido otra opción, como es una vivienda en un entorno rural, que no necesariamente tiene que estar en los destinos tradicionales de montaña del pirineo o del sistema ibérico turolense.

No obstante, hay muchos factores que pueden influir en esta decisión y vamos a tratar de enumerarlos en este artículo.

La segunda residencia como ocio e inversión

Volviendo a la primera pregunta que te hemos planteado, si la compra de una vivienda en la playa o en la montaña cumple con los objetivos de estar en una población que nos guste, que disponga de mar, montaña o una naturaleza acorde a nuestras preferencias y además pueda ser una inversión a medio o largo plazo, seguramente ya tendrás la decisión tomada.

Evidentemente nos hemos saltado un paso importantísimo como es la capacidad de afrontar la compra de esa vivienda o inversión.

Así que si dispones de unos ahorros que puedes destinar a la compra de una vivienda como segunda residencia o tienes la capacidad de conseguir financiación sin sobrepasar los límites recomendables y has encontrado una vivienda que cumple con tus requisitos en cuanto a ubicación y tipología, quizás ha llegado la hora de afrontarla.

Y una vez adquirida, puede cumplir un único, doble o triple papel.

En función de ser una vivienda para disfrutarla con tu familia, para destinarla al alquiler y sacarle una rentabilidad o para disfrutarla y alquilarla en los períodos en los que por motivos personales o profesionales la vivienda esté vacía.

¿Dónde comprar una vivienda para segunda residencia?

De la respuesta a la pregunta anterior, deberías decidir la ubicación de esta segunda residencia.

Ya hemos hablado en otras ocasiones que  la pandemia ha cambiado la percepción de muchas personas en cuanto a las preferencias en las viviendas, que unido a la posibilidad del teletrabajo, ha acelerado proyectos personales y familiares que permanecían aletargados en busca de tiempos mejores o la financiación necesaria, para poder comprar una vivienda en un entorno rural.

La segunda residencia en el entorno rural

En muchos casos se trata de los pueblos de los que ellos o sus familias han sido originarios y emigraron hacia las ciudades en busca de mejores oportunidades laborales y a los que ahora les gustaría volver.

En otros se trata simplemente de personas que buscan la tranquilidad, el contacto con la naturaleza, con espacios abiertos, viviendas más grandes a precios más asequibles y en los que decidir la ubicación va a estar condicionada por la capacidad de los pueblos de saber ofrecer una serie de servicios que consideramos esenciales hoy en día y que están relacionados con la salud, la educación, las telecomunicaciones y alimentación principalmente.

De lo que buena cuenta puede dar el profesor Luis Díez como director de la Cátedra de Despoblación y Creatividad de la DPZ y la Universidad de Zaragoza y que ya nos anticipó en el artículo la Gran Oportunidad de La Vivienda Rural

Hasta aquí hemos definido pues la opción de comprar una vivienda para disfrutarla sin tener en cuenta la rentabilidad.

Porque la verdad es que en algunos entornos rurales, es complicado que cumplan esta doble misión.

La segunda residencia en los destinos turísticos de montaña

Si de algo podemos presumir en Aragón para los amantes de la montaña es de la gran oferta que disponemos en la comunidad.

Tanto en el pirineo como en las sierras turolenses, que combinan a la perfección una oferta de nieve, naturaleza y encanto, que los hace irresistibles.

La joya de la corona de las segundas residencias en el mercado inmobiliario de Aragón es Jaca, ubicada en el valle del Aragón y que concentra casi la mitad de la oferta de vivienda disponible en el pirineo aragonés.

También son importantes en este mercado de segundas viviendas en el pirineo el valle de Tena con Formigal y Sallent como los que reúnen una mayor oferta y el valle de Benasque, como ya nos contó Javier Caudillo, gerente de la inmobiliaria Pirineos Casa y uno de los agentes inmobiliarios que mejor conoce el mercado inmobiliario del pirineo.

Pero no todo queda en el Pirineo.

Las estaciones de ski de Valdelinares y Javalambre en la ibérica turolense han dinamizado una zona ya de por si con mucho encanto.

Y la demanda de segundas residencias no para de aumentar en la zona de Mora de Rubielos, Rubielos de Mora, Alcalá de la Selva, Valdelinares y toda la comarca Gúdar- Javalambre en general.

También existe demanda en la zona de Albarracín y de la comarca del Matarraña o también llamada la Toscana española, con Valderrobres a la cabeza y en los que la vivienda y el turismo rural son una de sus señas de identidad.

La segunda residencia en los destinos turísticos de playa

Hablar de segundas residencias en destinos turísticos de playa en Aragón quizás no tenga mucho sentido.

Pero la verdad es que los aragoneses hemos sido siempre potenciales compradores de vivienda en zonas turísticas de playa, llevándose la palma la zona de Salou y Cambrils en  Tarragona.

Aunque no son las únicas y cada vez son más los aragoneses que buscan segundas viviendas en destinos turísticos de playa en otras comunidades como por ejemplo la comunidad valenciana.

Seguramente en el cambio de preferencias haya tenido mucho que ver la autovía A23 y la tensión política vivida en Cataluña en los últimos años, pero hay que afirmar que la Comunidad Valenciana también se ha posicionado como una de las regiones más demandadas por los aragoneses que buscan invertir en una segunda residencia en la playa.

En resumen, si estás buscando una segunda residencia para disfrutarla, puedes elegir comprarla en un entorno rural, en una zona turística de montaña o en una zona turística de playa según tus preferencias.

Y si estás pensando en disfrutarla y/o sacar una rentabilidad, tienes más probabilidades de éxito si te decides por comprar una vivienda en las zonas turísticas tradicionales de mar o montaña.

Aunque tampoco conviene olvidar lo que sucedió en la burbuja inmobiliaria.