El dinero del futuro.

Bonita reflexión y de difícil respuesta.

Aún así, las criptomonedas, bitcoins y ahora la Libra de Facebook, parece que han llegado con la intención de quedarse y copar las primeras posiciones en el dinero del futuro.

Sin duda una noticia impactante,… pero no la única.

El dinero del futuro: ¿Un asteroide de oro? 

El 30 de junio fue el día mundial del asteroide, instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas “para celebrar cada año a nivel internacional el aniversario del impacto de Tunguska, en Siberia (Federación de Rusia), ocurrido el 30 de junio de 1908, y para aumentar la conciencia pública sobre el peligro de impacto de los asteroides”. Olé. 

Siendo ésta una noticia estupefaciente, más me lo parece la que leí unos días antes sobre el descubrimiento, (por parte de la NASA, naturalmente) de un asteroide que nos podría hacer ricos a todos los habitantes del planeta.

Y esto es porque está compuesto por metales pesados, conteniendo, sólo en oro, un valor estimado de 10.000 cuatrillones de dólares.

La NASA pretende alcanzar el objeto espacial en 2022, aunque ya nos advierten de que traerlo a nuestro planeta provocaría un colapso de la economía mundial.

Así que no nos hagamos ilusiones, que en todo caso no repartirán lo que traigan. 

El oro ha sido desde tiempo inmemorial una forma de dinero.

Es escaso, duradero, se transporta con facilidad y es aceptado universalmente.

De hecho, los bancos centrales todavía lo cuentan como activo de reserva y algunos de estos han estado acumulándolo en los últimos años.

Como forma de ahorro (o mejor dicho, como reserva de valor) en España no es muy popular, probablemente porque hemos preferido confiar en el valor de las propiedades inmobiliarias.

Sin embargo, en Alemania tiene mucha aceptación para este uso, justamente donde existe el mercado de alquiler de vivienda más dinámico de toda Europa. 

¿Podría ser pues el oro el dinero del futuro? Dicho así, parece que muy novedoso no sería ¿no?

El dinero privado, una novedad que no debe perderse de vista como dinero del futuro

Pero la escasez, la portabilidad y la seguridad (frente al robo) del oro palidecen al lado del ‘bitcoin’ y las criptomonedas en general.

Solo nombrarlas seguro que ya te predisponen para entender que estamos hablando del dinero del futuro.

Éstas no están controladas por ninguna institución pública o privada y son anónimas, por lo que han prosperado entre grupos al margen de la ley pero también entre ciudadanos de países que confían poco o nada en sus instituciones, como Venezuela o China.

Sin embargo, hay pocas cosas que se puedan comprar con ‘bitcoines’, al menos todavía (igual que con oro, la verdad). 

La idea de la cadena de bloques, en la que se apoyan las criptomonedas ha despertado mucho interés, incluso entre las instituciones financieras, ya que permite emitir dinero al margen del banco central.

Esto en realidad ya hace mucho que está inventado, por ejemplo, en España tenemos desde hace años el dinero del Corte Inglés, válido para comprar en sus tiendas.

Y ahora Facebook aparece para redescubrirnos el dinero privado: va a lanzar, a partir de 2020, una moneda llamada Libra y su monedero digital, Calibra

¿Será el dinero del futuro?

libra-facebook

La verdad no se han roto la cabeza con los nombres. 

La diferencia con el dinero privado anterior es que Facebook tiene escala casi planetaria y quiere aprovechar esta posición para incluso quien no tiene cuenta en una entidad financiera (en el mundo calculan que hay dos mil millones de adultos sin ella).

El asunto no es trivial, aunque en España pueda parecérnoslo porque nos han acostumbrado a tener una o varias cuentas. 

Así que en un futuro próximo dispondremos de Libras para hacer compras en Facebook, ¿dónde si no?, y en los establecimientos que se adhieran a la moneda.

La idea es buena para la compañía, dispone de mucha información de sus usuarios que ahora podrá completar con información financiera.

Pero hay que esperar a ver cuántos productos y servicios se pueden comprar y también cual es la acogida del público, que sin duda es quien tiene la última palabra.

En principio, parece más de lo mismo, a menos que ofrezcan servicios financieros que hasta la fecha están reservados a los bancos, lo cual lo convertiría en otra financiera, como Visa o Mastercard, sometida a los reguladores nacionales. En fin, que conmigo no cuenten. 

El dinero del futuro: Las criptomonedas como alternativa de inversión 

Si bien la libra de Facebook podría ser una buena forma de enviar dinero a otras personas en cualquier parte del mundo, habrá que ver si el receptor lo podrá convertir a la moneda local o tendrá que gastarlo.

Por eso, las criptomonedas descentralizadas siguen teniendo ventaja, ya que se pueden convertir a moneda local   

Si el lector me ha seguido hasta aquí, probablemente considerará todo esto una mera curiosidad, y esto es así porque las remesas de dinero se pueden enviar a otros países a precios aceptables, no tenemos hiperinflación, ni expectativa de tener que huir del país a corto plazo, ni nos amenazan con destruir el registro de la propiedad, como hacían los terroristas en Oriente Próximo (o Medio, como dicen la prensa). Sin embargo, hay millones de personas con estos problemas. 

Otro aspecto de las criptomonedas que también es interesante (y hay otros más que no hay espacio para detallar), es la variabilidad de su precio, que para los más arriesgados supone una alternativa a las apuestas sobre divisas, …perdón, quería decir inversión en divisas.

Pero el alto riesgo que supone no permite aconsejar inversiones por encima del 1% de lo que se tenga ahorrado. 
 

No obstante, se puede hacer una pequeña compra de alguna de las criptodivisas disponibles, con intención de saber cómo funciona algo que algunos dicen que es el futuro del dinero.

En Internet hay varias plataformas que ofrecen el servicio.

Quien quiera ponerse al día, que se prepare para saber que es un monedero en frío, una clave privada, y cómo rastrear la fiabilidad de la plataforma con la que hace la transacción.

Un viaje al futuro, que bien podría formar parte de la serie Black Mirror Inmobiliario. 

Bienvenido Subero

Economista jefe de GAMERIN