La incertidumbre con respecto a la actual y futura evolución del mercado inmobiliario está presente entre los agentes del mercado

Los resultados presentados por MIAragon.es del tercer trimestre de 2018 mostraban un mensaje muy claro: nos encontramos mejor que el tercer trimestre de 2017, pero peor que el segundo trimestre de 2018.

Las cifras mostraban una tendencia todavía positiva, pero con una cierta ralentización del crecimiento. Seguimos creciendo en volumen de compraventas, pero con menor intensidad.

Sin embargo, más allá de quedarnos con la habitual lectura de los economistas relativa a la explicación del pasado, nos gusta adentrarnos en el análisis del qué puede ocurrir en el futuro.

Para ello contamos con dos fuentes. Por un lado, la interlocución constante con los agentes del mercado (intermediarios, promotores, sector financiero….) es algo que practicamos y fomentamos. Manejamos un enorme volumen de cifras, pero hay que ir más allá, hay que estar «a pie de obra», hay que pisar el terreno. Y en este campo las noticias no son esperanzadoras. Los intermediarios nos trasladan una actividad descendente, excepto en aquellos inmuebles que están a precio de mercado, cuya venta resulta ágil. La obra nueva sigue evolucionando positivamente en las fases iniciales de comercialización. Y las entidades financieras se encuentran en un proceso de reajuste de su oferta hipotecario dado el nuevo escenario normativo.

Como segunda fuente de análisis tenemos nuestra encuesta, que desde hace unos meses se encuentra en MIAragon.es, y que textualmente dice: «¿Cómo crees que evolucionará el precio de la vivienda en los próximos meses?». Un 55% ha respondido que aumentará, un 30% que se estabilizará y un 15% que disminuirá. En consecuencia, existen unas perspectivas más favorables que desfavorables.

La combinación de estos tres factores, cifras históricas, opinión de agentes del mercado y resultado de la encuesta, nos lleva a señalar que todo parece mostrar una ralentización del crecimiento. Contamos con una inercia favorable que seguirá a lo largo de los próximos trimestres, aunque con una menor intensidad. El crecimiento en compraventas que veníamos teniendo de entre un 15% al 20% anual desde 2014, posiblemente pasará a descender por debajo del 10% de crecimiento, siguiendo creciendo hacia las 15.000 compraventas anuales en Aragón.

La mayor incertidumbre se circunscribe a 2019. La ausencia de presupuestos autonómicos, nacionales, elecciones, comportamiento macroeconómico…. conlleva la existencia de las correspondientes dudas. Para ello, la mejor actitud es el seguimiento detenido de todos los aspectos socioeconómicos para enmarcar adecuadamente el horizonte de comportamiento en el mercado inmobiliario.

Desde GAMERIN seguiremos monitorizando todos los aspectos y comunicando a través de MIAragon.es para que el profesional del sector tenga el mejor análisis posible. De momento estamos en una ralentización del crecimiento.

Luis Alberto Fabra Garcés