En estos tiempos que estamos viviendo, las inmobiliarias tradicionales continúan su actividad adaptándose a las circunstancias.

Quizás en muchas ocasiones, cuando alguien pronuncia inmobiliaria tradicional, lo hace de una manera incluso hasta un poco despectiva. Como si no se hubiesen quedado anquilosados en un tiempo que probablemente ya no volverá.

Pero que equivocados están.

Se les olvida que tienen una herramientas que ni se compra, ni se alquila.

La experiencia.

Que la han conseguido a lo largo de muchos años en los que han caminado por innumerables situaciones complicadísimas, que muchas agencias proptech no han vivido.

Si algo estamos aprendiendo en los webinars de los títulos en mercado inmobiliario de la Universidad de Zaragoza que estamos preparando estos días, es que saben adaptarse a la situación y continúan formándose para estar a la vanguardia del sector y dar el mejor servicio a sus clientes.

Por eso, hoy queremos compartirte una carta abierta que nos envía José isidro Martínez marín, agente inmobiliario de la inmobiliaria de Huesca Gállego Martínez, que ya nos obsequió con su sabiduría en el artículo 6 pasos para convertir en vivienda un local que no consigues alquilar y que hoy nos envía esta carta abierta que nos encanta compartir contigo y que sin duda transmite unos valores por los que nos sentimos plenamente identificados.

¿Qué hace la “antigua inmobiliaria tradicional” en estos momentos?

Como bien sabéis casi todos los que leáis este pequeño artículo, somos muchos de nosotros los que pertenecemos a lo que las nuevas inmobiliarias “online”, cuyo término en inglés no voy a nombrar, se han dado en llamar “antiguas inmobiliarias tradicionales”.

Y bien, yo añado que quizá seamos esa “antigua inmobiliaria tradicional”, pero en mi opinión, lejos de suponer un punto negativo, esto implica precisamente experiencia y profesionalidad demostrada, al estar activas en el mercado habiendo resistido a todas las crisis hasta ahora habidas, cosa que muchas de esas nuevas agencias no pueden acreditar al haber sido creadas en apenas los últimos tres años.

Además, tradicional no significa estancada en tiempos pasados, si no que evoluciona con el tiempo sin perder el componente emocional.

Somos un colectivo que paga religiosamente el alquiler de sus locales, las nóminas de sus trabajadores, está en constante formación, y sobre todo, que está en contacto constante con sus clientes.

Atendiendo sus preocupaciones y tratando continuamente de solventar sus problemas actuando como negociadores, lo cual, en los tiempos que corren, sí que supone un verdadero “servicio eficaz”; y todo ello sin cobrar ninguna comisión, ni ningún gasto por servicio, que es por lo que ellos afirman cobrar únicamente.

Todo esto, a parte de:

  • encontrarnos volcados en ayudar a los sanitarios que están en busca de vivienda de forma temporal
  • Actuar como mediadores en los diferentes problemas surgidos especialmente en cuestión de alquileres entre arrendadores y arrendatarios. Y no me refiero a cuestiones legales, ya que la interpretación de la Ley pueden hacerla los abogados y los juzgados, y es un asunto que sí se puede resolver online, sino que hablo de temas humanos, que es lo que principalmente nos caracteriza.

Y es que nuestros clientes saben exactamente donde estamos, quienes somos, y tienen la certeza de que siempre nos tendrán ahí.

Para dar la cara por ellos, y para brindarles nuestro consejo como expertos en el mundo inmobiliario.

Esto es un factor muy importante.

Más si cabe en la situación actual, donde encontramos multitud de casos excepcionales, como estudiantes que no van a volver a tener clase hasta septiembre, trabajadores desplazados que vivían de alquiler y que ahora están en paro y han vuelto a su ciudad,  arrendatarios sin ingresos tanto de viviendas como de locales, que han tenido que cerrar y que no saben cuando podrán volver a abrir.

Pues bien, nuestra labor está siendo la de buscar la mejor solución para ambas partes, a sabiendas de que el inquilino va a incumplir el contrato, sin avisar con un mes de antelación, y en muchos casos con sus pertenencias aún en dichos locales o viviendas, y teniendo en cuenta por otra parte que el propietario no sabe en que momento va a poder cobrar.

Somos conscientes de que el propietario puede actuar conforme a la ley, pero es digno de resaltar que, gracias a nuestra intermediación, por la que insisto, no cobramos, estamos llegando a soluciones más “humanas”, en las que el inquilino soluciona su problema, y también el propietario, que vuelve a disponer de su propiedad para el futuro alquiler.

Estas medidas están incluyendo:

  • la cancelación de contratos antes de su vencimiento sin penalizaciones por cancelación,
  • envío de certificados de cancelación de contratos para que el inquilino pueda desplazarse a desalojar locales o viviendas, con todo lo que ello supone en cuanto a reglas de seguridad sanitaria, cambio de titularidad en lo suministros, y en cuanto sea posible, visita de los locales o viviendas para comprobar el estado y búsqueda de nuevos inquilinos que garanticen su renta al propietario.

Y todo esto, sin dejar de lado las ventas, la captación y el resto de trabajo que supone una inmobiliaria, ya sea tradicional u online, solo es posible gracias a la relación personal y la confianza que los clientes tienen depositada en nosotros.

Por eso me gustaría, que las “inmobiliarias tradicionales”, que tan calladas estamos, sigamos con ese silencioso trabajo que es el de ayudar a nuestros clientes, que son quienes verdaderamente nos tienen que juzgar, y no hagamos tanto caso a las críticas de aquellos que menosprecian nuestra labor sólo por trabajar de forma diferente.

Por último, quiero volver a incidir en la necesidad de esos valores humanos y de cercanía, que en estos momentos se tienen en cuenta más que nunca, de la misma manera que aquel que tiene un problema sanitario se siente reconfortado por la mano que le tiende la enfermera que le está ayudando a salir de su situación.

Allí, al pie del cañón, seguimos las “inmobiliarias tradicionales”, para tender la mano a ese cliente que confía más en nosotros que en una agencia online, fría y distante.

Muchas gracias a todos nuestros clientes por la confianza depositada.

“Juntos saldremos de esta, igual que hemos salido de las anteriores”.

José Isidro Martínez Martín