Entrevistamos a Javier Caudillo, gerente de Pirineos Casa, para conocer su visión de la profesión de agente de la propiedad inmobiliaria

 

¿Porqué no se percibe la profesionalidad de un API como la de un médico o un asesor fiscal, por ejemplo?

Pienso que no hemos transmitido el valor que aportamos. En un sector sin regular, con un móvil y unas tarjetas es «suficiente» para ejercer esta profesión y ello ha atraído a mucha gente poco profesional y poco formada que ha ganado dinero de forma inadecuada, y al final, todos quedamos por lo mismo.

¿Que es entonces  necesario comunicar al particular que se plantea la necesidad de un agente?

Tenemos que ser capaces de hacerles ver la valía de alguien formado, honesto y que se preocupa de conocer bien la situación para dar buenos consejos, y, en este sentido, no hemos acabado de llegar al público. De hecho, una vez que una persona entra, se informa bien de los servicios que ofrecemos, cómo vamos a llevarlos a cabo y firma un encargo, se deja aconsejar sin problemas. La cuestión es conseguir que vengan, pues lo hacen menos personas de las que nos gustaría. Cuando atendemos a un cliente debemos saber transmitir siempre todo lo que estamos haciendo para llevar su encargo a buen término, que va mucho más allá de la idea inmediata de enseñar una vivienda.

¿Y qué valor aportan en este sector las agencias de bajo coste online, de reciente creación?

Este tipo de páginas web están centradas únicamente en el precio y no en el servicio. La única ventaja que tiene frente a quien está detrás de la pantalla queriendo vender su vivienda es un precio más barato, a menudo hasta una tarifa plana.  Son negocios basados en facturar una cantidad inferior, y hacer muchas operaciones. Hay variedad de ellas y tienen su público, claro pero hay mucha gente que no acaba de saber muy bien qué tienen por el precio que abonan y eso, en no pocas ocasiones, se acaba pagando.

Una operación puede ser aparentemente sencilla pero puede tener muchos aspectos como usufructos, embargos, hipotecas, actos no inscritos en registro, herencias, etc y para un buen agente eso se llama responsabilidad profesional, algo que el usuario de estas webs no va a tener, como tampoco va a tener un plan de marketing, sugerencias de una reforma o ayudarle a preparar su inmueble para la venta. De ahí la importancia de saber comunicar muy bien el conjunto de nuestras acciones y hacer un buen trabajo.

 

¿Qué aconsejarías a alguien que quiere dedicarse profesionalmente a la intermediación inmobiliaria?

En primer lugar que se forme muy bien y colegiarse. En segundo lugar saber plantear un buen plan de negocio para comenzar de forma acertada y poco a poco.

Después hay un conjunto de principios que deben regir su actividad como la transparencia y la honestidad, porque no estamos aquí para decir lo que el cliente quiere oír, si no lo que le conviene de verdad. Yo no hago un negocio ni acepto un encargo en el que no creo. También es determinante saber valorar los inmuebles, puesto que es una herramienta fundamental a la hora de aconsejar bien, así como conocer bien el mercado en el que un agente quiere operar (nosotros tenemos una agencia en Huesca y otra en Jaca) porque permite decirle al cliente que nosotros sí tenemos una visión certera  del entorno. Por último, aunque no menos importante, ser buen compañero de otros agentes y rodearse de personas honestas y con ética.

Según mi experiencia en esta profesión, el buen hacer nos ha traído siempre a Pirineos Casa multitud de nuevos clientes por recomendación de otros. Esa es la señal de que algo estamos haciendo bien.