La segunda residencia cerca de casa es un fenómeno más propio de unas décadas atrás, pero que puede estar reactivándose tras el confinamiento.

El modelo de tener una segunda vivienda muy cerca del lugar de residencia para pasar los ratos de ocio, es algo que viene de muy antiguo y se ve también en otros países.

La idea es tener un lugar de esparcimiento a pocos minutos de la ciudad.

Para abordar este tema, contamos con la experiencia de Celeste García, de Centro Inmobiliario Zaragoza, inmobiliaria de Zaragoza ubicada en la calle San Vicente Mártir, en pleno centro de la ciudad.

Las ventajas de una segunda residencia cerca de casa

Este es un modelo que ya había sido inventado por nuestros padres y nuestros abuelos.

banner-hipoteca-a-un-paso-ibercaja-el-banco-del-vamosVivían en Zaragoza y tenían una segunda residencia en las Lomas, en San Mateo, en Nuez de Ebro, La Cartuja, …

En definitiva, sitios cercanos donde pudiesen desplazarse el fin de semana, de forma rápida y con bajo coste de combustible y disfrutarla durante seguramente 6 meses al año, si no trabajaban los dos miembros de la familia.

Todo esto lo perdimos y con la mejora de las comunicaciones y de los medios de transporte, nos fuimos a buscar segundas residencias lejos de nuestra vivienda habitual, con seguramente poca utilización.

Sin embargo, con la situación actual algo está cambiando y vuelven a tener demanda este tipo de viviendas debido a las ventajas de una segunda residencia cerca de casa.

Y es que el modelo está pensado de nuevo para que esa segunda residencia, esté cerca de tu casa y si quieres irte un fin de semana a Cambrils, a Salou, a Valencia, … alquiles una casa rural o un hotel.

Que es mucho menos costoso y quizás más adaptado a la utilidad real que vas a darle.

Las características de la segunda residencia cerca de casa

Es cierto que en muchas ocasiones, las segundas residencias vienen normalmente de herencias.

Son casas que ya vienen heredadas de los padres o de los abuelos y a los que acuden por visitar a la familia que todavía continúa viviendo allí o por disfrutar de los recuerdos de su infancia.

Pero también existen otras personas que, sin tener ningún vínculo con esa localidad, deciden adquirir una segunda residencia cerca de casa, para poder salir el fin de semana con poco coste económico y poder disfrutar de la tranquilidad, de espacios más grandes, de la naturaleza, …

En definitiva, ahora la tendencia es tener más espacio para poder escapar de la rutina.

¿Por qué la segunda residencia cerca de casa es importante para muchas familias?

No olvidemos que para muchas de las personas y familias que residen en grandes ciudades o núcleos urbanos, cuando llega el fin de semana, tienen la necesidad de poder escapar de la ciudad y disfrutar de espacios más amplios y con menos nivel de estrés.

De ahí que una segunda residencia cerca de casa te permite vivir durante la semana en Zaragoza o en una ciudad, con las comodidades, empleo y servicios que te ofrecen, pero podrías escapar el fin de semana o incluso cualquier tarde a tu segunda vivienda, debido a su proximidad.

Y es que estas viviendas están teniendo un creciente interés tras el confinamiento y el cambio de mentalidad de muchos ciudadanos, que ahora dan más valor a un jardín o patio.

Porque la verdad es que están siendo más demandadas o cuando menos más consultadas, según nos traslada Celeste García de Centro Inmobiliario Zaragoza.

Sí que es cierto que trasladar a toda la familia a un entorno rural para vivir allí lejos de la ciudad, resulta muy complicado y duro si tienes que desplazarte todos los días a Zaragoza por tu actividad profesional o educativa de tus hijos.

Y de ahí que comprar una segunda residencia cerca de casa, está pensado para que se convierta en una segunda vivienda con un uso mucho más frecuente del que le darías a una casa en Jaca, en el pirineo, en Salou, en Cambrils o en cualquier localidad de la costa de la comunidad valenciana, que suelen ser las preferencias de los aragoneses a la hora de comprar una segunda residencia en la costa o en la montaña.

Crece el interés por comprar vivienda en municipios de menos de 5.000 habitantes