Jesús Asín y Carmina Pardillos llevan 35 años al frente de Fincas Vedruna y en esta entrevista nos cuentan el secreto de su «longevidad» en la profesión

 

– ¿Cuando empezasteis a ejercer la profesión de API?

El primer despacho se abrió en 1983 en la calle Dr. Cerrada, después hemos tenido otras ubicaciones en Paseo de la Independencia 3 y Pedro Mª Ric nº 8 . Actualmente Fincas Vedruna se encuentra en la calle Bolonia, despacho que tenemos abierto desde 1998.

-¿Qué zonas tenéis en cartera?

En realidad manejamos todas, pero siempre hemos estado en el centro y, por tanto abarcamos preferentemente  el área nuclear urbana  de Zaragoza. Un círculo amplio que comprendería desde Paseo de la Mina, Avenida de San José, Cuellar,  Avenida de Valencia, Fernando el Católico / Gran Vía , Portillo  y otra zona que también consideramos un segundo centro en Zaragoza como es Romareda.

– Centrando la atención en la calle Bolonia, que es donde estáis, y sus alrededores ¿Qué tipo de mercado de vivienda encontramos?

Hay un aspecto común a todo el centro de Zaragoza, que es la disparidad de antigüedad y tamaño de los pisos. Por ejemplo en la calle La Paz hay  edificios que datan de 1900-1913 y a partir de ahí construcciones de los años 20 en adelante, sobre todo en  el Paseo de Sagasta. Estos edificios son especiales por estar catalogados y por tanto, protegidos. A la hora de acometer reformas y rehabilitaciones,  hay que atenerse a las limitaciones propias de su condición, como por ejemplo cuando ha habido  que  instalar un ascensor, como ha sucedido  en  algún bloque. Estas viviendas tienen su atractivo, pues hay personas que por  sensibilidad artística tienen preferencia por  este tipo de pisosde tamaño grande y altos techos que los hacen tan especiales y singulares. Para todo hay demanda.

Por otro lado en las  calles  que rodean al Corte Inglés de Sagasta hay viviendas de décadas posteriores y tamaños más pequeños. Los precios dependen de los tramos de calle en que se encuentren y el tamaño, pues una misma calle tiene precios sensiblemente distintos dependiendo del número de portal, como ocurre con Pedro Mª Ric, Lacarra de Miguel o Madre Vedruna. Los primeros tercios de estas calles son edificios de protección oficial de los años 50 y 60 y de unos 110 m² útiles con 4 ó 5 dormitorios y salón . En los últimos tercios de las mismas calles hay pisos de 75 a 85 m² con calidades algo inferiores y menos habitaciones. Por tanto hay gran variedad y dispersión en los precios.

-La gente demandará piso con garaje, siendo que en esta zona no todos los edificios tienen.

Es verdad, pero eso se va solventando con otros bloques más modernos que sí tienen. Por ejemplo en la calle Bolonia hay un bloque con abundantes plazas y entonces los interesados compran el piso y después adquieren la plaza de garaje en otro próximo. Intentamos que haya aparcamiento para todos los demandantes de vivienda.

En cuanto a demanda ¿Cómo está segmentado el mercado en términos de composición de hogares?

En los pisos de 70 a 80 m² viven parejas de entre 30 y 40 años, sin hijos o con uno como mucho. En las viviendas que rondan los 110 m² o más grandes, sus demandantes son familias de mayor edad y con más de un hijo. Hay demanda familiar en esta zona porque el centro siempre se ve como una ventaja y además es considerado un valor seguro. En caso de crisis en los precios, no se produce un  gran socavón y además, tiene una recuperación más rápida y firme. Un segundo centro que concita la preferencia de familias igualmente es la zona de Romareda y Gómez Laguna, pues los  precios  son parecidos, las viviendas son más modernas, tienen zonas comunes y está muy bien dotada de zonas verdes y  de zonas comerciales atractivas.

Por esos motivos expuestos, también hay inversores , aunque en menor medida,  que compra para reformar y alquilar, ya que hay demanda  con rotación continuada que paga alquileres razonables  y el valor del activo se mantiene estable o se revaloriza.

¿De dónde procede vuestra clientela?

Por un lado estamos  veinte años en la actual ubicación y tenemos muchos clientes a quienes llevamos gestionando sus inmuebles durante hace años . Alquilamos sus inmuebles y también gestionamos las herencias o vendemos el piso a personas mayores que deciden comprar una vivienda más pequeña y cercana a sus hijos o por que deciden retirarse a una residencia. Esta fidelidad nos agrada porque refleja la confianza que han puesto en nosotros y, de hecho, alguna vez nos piden que decidamos nosotros qué hacer con la vivienda, si vender o alquilar cuando cambian sus expectativas vitales . En Fincas Vedruna siempre ofrecemos una opinión honesta, profesional y prudente, tanto si nos eligen como si no.  En ocasiones hemos tenido la oportunidad de ayudar a personas que han tenido una experiencia negativa y han comprobado cómo, con el consejo adecuado y una visión realista, se consiguen operaciones satisfactorias y se han quedado como clientes nuestros. En este sentido también es importante el particular que entra en nuestra agencia por recomendación de nuestros clientes.

También gestionamos a demandantes de vivienda que entran en nuestra oficina o nos llaman porque han visto inmuebles de su interés, bien en Internet o en nuestro despacho. Conocemos bien los edificios de este sector y aprecian una buena información del inmueble, de la comunidad y, sobre todo, el hecho de buscar siempre un precio razonable para las dos partes, porque la demanda actualmente es muy sensible al precio.

¿Después de todo este tiempo qué mensaje queda para lo que os queda todavía por delante?

Que si haces las cosas bien el tiempo corre a tu favor y la gente acaba apreciando cómo trabajas. Para nosotros la confianza que han puesto en nosotros es fundamental porque la recompensa es un cliente para toda la vida. Nos consideramos artesanos por la implicación personal y por la calidad que intentamos poner en nuestra labor.