Los resultados publicados por el INE relativos al segundo trimestre de 2018 muestran un crecimiento anual del 0,89%

Este incremento, a pesar de mostrar una tendencia positiva, con un crecimiento que, trimestre tras trimestre se viene intensificando, tal y como muestra con claridad la línea azul claro del gráfico, que recoge el crecimiento interanual desestacionalizado, todavía no resulta suficiente como para contribuir positivamente en un crecimiento de la demanda de vivienda.

El crecimiento de los salarios en Aragón se sitúa por debajo del precio de la vivienda, por lo que la comparación directa de estas dos magnitudes proporcionaría una pérdida de la accesibilidad.

Sin embargo, la accesibilidad debe contemplarse desde una perspectiva más amplia, analizando también el comportamiento de los tipos de interés, el endeudamiento y los plazos de contratación de los créditos hipotecarios.

En todo caso, se trata de una magnitud que si bien no puede explicar la intensa recuperación de la demanda, sí puede mostrar que dicha recuperación de la demanda se produce desde un marco salarial marcado por el lento crecimiento de los mismos, después de un periodo con importantes retrocesos.

Por tanto, desde el lado de la demanda, el mercado se recupera, pero desde la precaución necesaria de que no sirve cualquier precio, la moderación en el crecimiento del precio de la vivienda debe ser la línea a seguir si queremos mantener un mercado inmobiliario equilibrado.

Luis Fabra Garcés