Después de los dos artículos previos en los que hablábamos de las previsiones del crédito para 2020, hemos dejado para el final los riesgos a largo plazo.

Como afectarán al crédito los riesgos a largo plazo y los cambios tecnológicos

La verdad es que los riesgos a largo plazo ya han empezado a manifestarse y también los cambios tecnológicos que llevan asociados.

Estos son riesgos desde el punto de vista crediticio, que es donde Moody’s pone el acento, pero también son transversales a toda la actividad económica y alcanzan a la futura organización social.

El papel de internet en la economía y la sociedad.

En primer lugar, el papel clave que ocupa internet en la economía y sociedad actuales tiene múltiples aspectos.

El más interesante desde el punto de vista del mercado inmobiliario es que ha permitido la aparición de corporaciones a nivel prácticamente global que ejercen como monopolios, a los que solo China ha conseguido oponer sus propios gigantes.

Una de estas corporaciones está produciendo cambios profundos en la relación de los comercios con el cliente.

Nos referimos a Amazon, uno de los pocos supervivientes de la burbuja tecnológica de principio de siglo.

La propuesta de Amazon es trasladar la experiencia de compra al domicilio del consumidor, lo que además de convertir en obsoletos a algunos comercios tradicionales, hace que el modelo de centro comercial basado en las tiendas deba reconducir su oferta centrándola más en el ocio que en las compras.

Esta es la parte aparente de la propuesta, que ha necesitado un cambio en la relación entre productor y distribuidor y un aprovechamiento intensivo de las redes logísticas, que ahora terminan con el consumidor delante de un armario que le abre una puerta al producto adquirido.

Como afectará al crédito el modelo de negocio de las instituciones financieras

En segundo lugar, el cambio en curso del modelo de negocio de las instituciones financieras, que vienen reduciendo el número de sus oficinas, dejando un amplio parque de locales vacíos en todos los municipios.

El objetivo de estas empresas es explotar las reducciones de coste que proporciona un uso intensivo de lo que se llama la banca electrónica y la transición hacia la desaparición del dinero físico que, por cierto, está por ver si se consigue.

Los cambios por el desastre ecológico

En tercer lugar, hay que contar con posibles cambios debidos al desastre ecológico que se ha desatado.

La reacción de los ciudadanos ante el plástico (ya que los gobiernos parecen petrificados) también podría afectar a los formatos comerciales basados en la exposición en un lineal de producto empaquetado.

Como medida del alcance de la reacción, es posible fijarse en cómo se están recibiendo las tecnologías que proporcionan un transporte poco contaminante en las ciudades (monopatines y bicicletas eléctricas, bicicletas tradicionales, etc.)

Como afectará al crédito el cambio climático

Y para terminar con nuestra selección de riesgos a medio plazo, no nos podemos olvidar del cambio climático que, sea por acción humana o no, producirá cambios en el perfil de las costas, afectando a las propiedades cercanas a éstas. Habrá que pensar dos veces antes de comprar en la playa y calibrar cuál puede ser el alcance de una subida del nivel del mar a cinco o diez años vista. Pero además la subida de temperaturas puede impactar también en el turismo de montaña, especialmente en el invernal y por tanto en el valor de las propiedades en estos lugares.

En resumen, dentro de diez años no compraremos en los mismos envases ni en los mismos comercios, ni pagaremos los productos como hoy y la movilidad de las personas se habrá resuelto de nuevas formas.

Este cambio no sería nada nuevo si lo observamos con perspectiva temporal: de los 70 a hoy podrían decir lo mismo las personas que nacieron en los 50.

Lo novedoso del escenario a diez años es que hay dudas sobre la calidad de vida en las ciudades (especialmente en las grandes), sobre la distribución de la disponibilidad del agua potable y sobre el impacto en la producción de alimentos, en un momento en el que la población mundial está en proceso de alcanzar su máximo número, su máxima concentración en ciudades y su máximo envejecimiento.

Todo un reto.

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