El pasado verano, se aprobó la ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal y que, en lo que compete al mercado inmobiliario, introduce el llamado «valor de referencia» aplicable a las compraventas de inmuebles.

Nace con la intención de dar seguridad jurídica y evitar las discrepancias relativas al valor de mercado de los inmuebles, de forma que pueda aplicarse como base imponible del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y del Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), que hasta este cambio legislativo utilizaban el llamado valor real o valor de mercado.

Esto nos lleva a preguntarnos por la capacidad intuitiva y adivinatoria de la Dirección General del Catastro, ya que merced a un análisis de los precios comunicados por los Notarios en las compraventas inmobiliarias del período a analizar, publicará el valor de referencia cada mes de octubre y tendrá efecto para el año siguiente.

Si trabajas en el mercado inmobiliario o simplemente si lo sigues con cierta asiduidad, es fácil que te surjan preguntas sobre la objetividad del valor de referencia, como estas que ponemos de ejemplo:

  • ¿Puede el valor de referencia predecir la evolución de los precios durante todo un año, cuando vemos en los informes trimestrales que vamos publicando la heterogeneidad de las gráficas?
  • ¿Va a tener el valor de referencia en cuenta el estado del inmueble en el momento de la compraventa? o preguntado de otra manera, ¿valen lo mismo dos inmuebles ubicados en la misma finca pero uno reformado y otro sin reformar?
  • ¿Vale lo mismo una vivienda que tenga un inquilino que una vivienda vacía?
  • ¿Y si la vivienda está okupada?

Eso sí, si no estás de acuerdo con ese valor de referencia, como contribuyente podrás impugnar la liquidación, pagando el impuesto que corresponda, aportando datos y pruebas que permitan rebatir la valoración del catastro. Y teniendo en cuenta que hasta ahora era la administración la que tenía que demostrarlo,…podemos decir que hay un cambio de paradigma en el que a priori no vamos a salir muy bien parados.

Para incidir más en este tema, te recomendamos la lectura del interesante artículo que han publicado en el blog de GTI Inmobiliaria, que lleva por título «Cómo afectará a los impuestos patrimoniales la ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal que entrará en vigor en el 2022», que te ayudará a entender el alcance del valor de referencia en la liquidación de los impuestos inherentes a las compraventas de inmuebles y de la que hemos extraído una conclusión que se convierte en una acertada recomendación de esta prestigiosa agencia inmobiliaria:

Si realizas una compraventa o recibes una herencia o donación, no te olvides de acompañar los documentos con una prueba pericial avalada por un técnico competente.

Porque puede evitarte problemas, disgustos y aunque te parezca raro,… ahorrarte un buen dinero.