Ya tenemos los datos de la encuesta de población activa del segundo trimestre.

Como siempre, hay datos muy interesantes para analizar y que están muy vinculados con el mercado inmobiliario.

Y es que después del análisis reciente de los salarios mínimos, la EPA es un indicador fundamental.

Aragón, en el grupo de cabeza de comunidades con mayor porcentaje de hogares donde todos tienen empleo

La situación de la vivienda en España en los últimos cinco años, es, de forma somera, de altos niveles de endeudamiento de las familias y de dificultades de todo tipo para que los hijos se independicen.

Esto nos lleva a seguir con atención los efectos del mercado de trabajo sobre los hogares, como unidad de decisión económica que son, y

la evolución de los indicadores de empleo para la población joven.

La comparativa entre Aragón y España

Nuestra comunidad tiene tradicionalmente buenos indicadores de empleo, con respecto a lo que ocurre en el resto de España.

Y el segundo trimestre de 2019 muestra el porcentaje de hogares donde todas las personas activas que tienen empleo, es el cuarto mayor del país, solo por detrás de Navarra, Cantabria y País Vasco (por orden).

El dato es del 85’7% del total, después de disminuir en 10 puntos básicos con respecto al año anterior, por lo que en este trimestre se puede afirmar que no ha habido un cambio significativo en Aragón, cuando todas las comunidades excepto tres (Aragón, Canarias y Baleares) han aumentado su porcentaje (ver gráfico).

La tasa de paro en Aragón de los menores de 25, por debajo de la media nacional

La tasa de paro nacional sigue descendiendo.

Estamos en un 14%, una cifra todavía alta.

Por lo que respecta a nuestra comunidad, la tasa de paro es de un 10%.

Por lo tanto, es un buen dato, porque estamos por debajo de la media nacional, aunque eso sí,… mejorable.

Si nos centramos en la tasa de paro de los menores de 25 años, esta también prosigue su reducción, aunque en una cifra todavía preocupante. El 29,7%.

Es cierto que ha aumentado con respecto al mismo trimestre del año anterior, pero muy por debajo de la de hace cuatro años, 44’8%.

Tomando como referencia el dato en todo el país, nos encontramos con que en España el porcentaje alcanza el 33’1%.

Y además siendo especialmente elevado para los jóvenes entre 16 y 19 años, un 46’2%, (en el gráfico se aprecia que hace cuatro años el porcentaje era del 69’3%).

En qué comunidades hay más trabajo para los menores de 25 años

El empleo para los menores de 25 sólo es algo mejor en las comunidades del norte de España.

Si bien, sólo hay cuatro comunidades además de Aragón que aumenten su tasa de paro en menores 25.

Canarias, Valencia, Castilla León y Madrid.

El resto la reducen.

Las tasas de actividad se mantienen

La buena noticia es que la reducción de la tasa de actividad no es el único motivo de la reducción en la tasa de paro de los más jóvenes, ya que entre 16 y 19 años está prácticamente igual que hace 4 años (14’9% ahora).

Entre 20 y 24 años se ha reducido 2’36 puntos porcentuales hasta el 54’5%.

Haciendo memoria y remontando hasta 2007, en el tramo de jóvenes entre 16 y 19 años, había un 30’4% de población activa.

Mientras que la cohorte entre 20 y 24 años era un 66’9%.

Así pues, ha habido una drástica reducción de la tasa de actividad que se produjo especialmente hasta 2014.

No obstante, llama la atención que las mujeres entre 20 y 24 años no han parado de reducir su tasa de actividad hasta el 51% actual.

Si nos fijamos en la siguiente cohorte de edad, el desánimo parece cundir desde 2014.

El papel de los gobiernos en el mercado laboral

Hay que tener en cuenta que la población activa incluye a los empleados y también a aquellos que de alguna forma han manifestado formar parte de la fuerza laboral, por lo que una reducción implica muchas personas renunciando a buscar trabajo activamente.

Si a esto le añadimos el tipo de jornada en España, única en la OCDE (merece la pena ver el brindis al sol de la Comisión para la racionalización de horarios, que ya lleva sus años), el peso de los empleos con salarios bajos y la falta de trabajos cualificados para los universitarios, podemos concluir que es el mejor momento para que los Gobiernos que están en trance de formarse tomen medidas efectivas o mejor aún, reduzcan la interferencia en el mercado laboral y devuelvan su papel a lo imprescindible.

No parece que vayamos a encontrar grandes novedades:

con las mismas recetas, los mismos resultados.