La tasa de desempleo publicada por el INE registra un 11,11% en el 4T 2018, incrementándose con respecto al mínimo de los últimos diez años del tercer trimestre (9,88%)

La tasa de desempleo es, según mi punto de vista, uno de los dos indicadores que normalmente permiten anticipar un cambio de ciclo en el mercado inmobiliario. El otro es el número interanual de compraventas de vivienda, que próximamente podremos conocer a través de la presentación de los resultados del mercado inmobiliario de Aragón a través de su Informe de 4T 2018 (dentro de muy poco anunciaremos la presentación pública).

La favorable evolución del desempleo había tocado mínimos en Aragón, tal y como se observa con claridad en el gráfico, en el tercer trimestre de 2018, con una tasa por debajo del 10%, concretamente del 9,88%. Sin duda, una excelente tasa de desempleo como se comprueba de su evolución histórica, que llegó a alcanzar el 22,86% en el primer trimestre de 2014.

Si se observa la evolución de la tasa de desempleo, normalmente un buen comportamiento de dicha tasa suele dar lugar a un buen comportamiento del mercado inmobiliario y viceversa. Hasta finales de 2007 la tasa de desempleo estuvo en un entorno próximo al 5% y el número de compraventas alcanzó máximos históricos. Posteriormente la tasa de desempleo fue aumentando, hasta comienzos de 2014 y el mercado inmobiliario fue cayendo intensamente en número de compraventas.

Posteriormente, a partir de mediados de 2014 la tasa de desempleo fue descendiendo y el mercado inmobiliario se fue recuperando.

En consecuencia, el nivel de correlación parece elevado. Un buen comportamiento del empleo suele estar acompañado de un buen ritmo de compraventas de bienes inmuebles y viceversa.

En consecuencia, ¿qué puede suponer el cambio de tendencia del cuarto trimestre de 2018? ¿Está anticipando un cambio de tendencia del mercado inmobiliario?

Sin duda se trata de un primer signo, pero que no tiene que ser definitivo. Observen cómo en el proceso de descenso de la tasa de desempleo desde mediados de 2014, se han producido ligeros procesos de reajuste intertrimestral, es decir, pequeños incrementos del desempleo, para luego dar continuidad a la tendencia favorable (descendente).

Por tanto, debemos estar muy atentos a ver lo que ocurre en próximos trimestres, para constatar si efectivamente se trata de una tendencia descendente o de si es un simple ajuste trimestral.

Personalmente no soy especialmente optimista, aunque tampoco muy pesimista. Quizá estemos buscandoun punto de equilibrio.

Resulta evidente que la favorable evolución que nos ha llevado hasta finales de la primera mitad de 2018 no se está manteniendo en la segunda mitad. El PIB está moderando su crecimiento, el escenario internacional muestra igualmente una contracción del crecimiento, las perspectivas están cambiando y el empleo no es otra cosa que la constatación de dicha realidad desde un punto de vista mercantil ya que no olvidemos que quien contrata suelen ser las empresas.

En todo caso, debemos seguir atentos al escenario económico y al propio mercado inmobiliario, que muy pronto conoceremos en su informes trimestral de la mano de MIAragon.es.

Luis Alberto Fabra Garcés