La primera mitad del año cerro con los tipos de interés de los nuevos créditos hipotecarios en mínimos históricos: 2,21%

Esta cuantía de tipo medio (2,21%) es la más baja desde que se elabora la serie estadística (desde 2003), lo que supone que los nuevos créditos hipotecarios se están contratando, en términos medios, en las condiciones más favorables históricamente.

A este hecho hay que añadir que la contratación a tipo de interés fijo también está presentando niveles históricamente elevados. El segundo trimestre del año se cerró con un peso del 27,38% de nuevos créditos hipotecarios a tipo de interés fijo, ligeramente por debajo del máximo alcanzado a mediados de 2017 (29,28%).

Históricamente, tal y como puede observarse en el siguiente gráfico, la contratación a tipo de interés fijo se ha situado por debajo del 5%, de hecho, hasta la segunda mitad de 2015 todavía nos encontrábamos en dichos pesos porcentuales.

Desde la segunda mitad de 2015 se produjo un intenso incremento de la contratación a tipo de interés fijo, que llegó a aproximarse al 30% en 2017.

Sin embargo, desde dichos máximos la tendencia parece mostrar un cierto grado de estabilización, llevando a que la contratación a tipo de interés variable siga por encima del 70%.

La evolución de la política de tipos de interés puede determinar la tendencia al crecimiento o no en la contratación a tipo de interés fijo. En la medida que los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo lleven a una recuperación de la senda alcista, las entidades financieras serán más proclives a retomar una contratación a tipo de interés variables para cubrirse de un hipotético incremento.

Por el contrario, en la medida que exista un mantenimiento de la política de bajos tipos de interés, seguirá siendo más atractivo para las entidades financieras ofrecer tipos de interés fijos, que les permita obtener mayor niveles de rentabilidad.

En todo caso, desde el punto de vista de los demandantes de crédito, la situación actual es especialmente favorable: bajos tipos de interés con una propensión hacia la contratación a tipo de interés fijo, cubriéndose de posibles alzas futuras en tipos de interés.