Las hipotecas sobre vivienda en Aragón concedidas durante el trimestre anterior al final de mayo han aumentado un 12,30% con respecto al mismo trimestre del año anterior, creciendo por primera vez después de tres trimestres.

Las 2.419 hipotecas que se han concedido aumentan al 64’5% después del 60% que supusieron las hipotecas sobre vivienda sobre el importe total concedido en este tipo de préstamo por lo que, es posible que esto sea indicio de un cambio de actitud por las entidades financieras en cuanto a la concesión de crédito. A la vista del crecimiento en el número de compraventas de vivienda, este aumento en la concesión de crédito facilitará que las familias accedan a la vivienda en propiedad, en un momento en el que se detectan indicios de fuerte presencia de compras para invertir.

La evolución a largo plazo que se observa en Aragón es la misma que la que se aprecia al considerar toda España, con un máximo de concesiones entre mediados de 2006 y de 2007, que en Aragón fue de 9.349 durante los 3 meses anteriores al cierre de mayo de 2007, punto a partir del cual se inicia un abrupto descenso que sólo se detiene al inicio de 2014, coincidiendo con las medidas de flexibilización cuantitativa adoptadas por el Banco Central Europeo.
A pesar de las medidas del Banco Central, todavía estamos en España muy lejos de los máximos en número de hipotecas, que en el trimestre terminado en mayo de 2006 eran más del cuádruple (4,4) de las actuales. En Aragón el máximo se alcanzó más tarde, en mayo de 2007, con resultado similar: fueron más del cuádruple (4,7 veces) de las concedidas al cierre de febrero de este año.
Así pues, las medidas del Banco Central no pueden durar mucho más (aunque hace dos años que hay consenso sobre este punto) y si hasta ahora no habían crecido más rápido el número de hipotecas, este trimestre acabado en mayo parece que las entidades financieras han aumentado el ritmo. No obstante todavía queda lejos la referencia de las 1.000 hipotecas por trimestre, por lo que sí que hay crecimiento del crédito, pero sigue siendo selectivo.
Para el comprador de vivienda que necesita financiación los criterios selectivos estrictos no son buena noticia, porque encuentra precios caros con respecto a los de inicio del siglo y un mercado de alquiler perturbado por distintos factores que conducen a limitar la oferta asequible. O tal vez sí sea buena noticia, porque ahora hay que ahorrar más y se reduce la posibilidad de tener disgustos financieros a 10, 15 o 20 años vista… y se duerme más tranquilo.