Las compraventas en la provincia de Zaragoza han alcanzado un 27’6% más que en el último trimestre de 2017.

Como se aprecia en el gráfico, durante los últimos años el comportamiento no ha estado definido, aunque se puede decir que desde 2015 se había estabilizado en las 800 transmisiones. Los dos últimos trimestres parecen indicar un cambio de tendencia, y ahora se han sobrepasado las 1.000 transmisiones, hasta las 1.150.

Es difícil que esta subida se deba al aumento del parque automovilístico y haya que pensar que algunos inversores estén tomando posiciones en inmuebles más baratos, por comparación, que una vivienda y con menores requerimientos de mantenimiento. El largo ciclo alcista de los mercados financieros internacionales, la expectativa de una subida de tipos para dentro de un año que cause un desplome de la rentabilidad de la renta fija y los escasos rendimientos proporcionados por los depósitos de los ahorradores hacen que esta toma de posición sea más que probable.

No obstante, ante la falta de nueva construcción es difícil que este ritmo se mantenga en los próximos trimestres, dado que los vendedores llevaban mucho tiempo ajustando sus precios y parece ser que a la espera de recuperar efectivo de sus inversiones. Están pues de enhorabuena los vendedores.