La tasa de crecimiento trimestral ha sido del 4,49%, con un resultado medio de 375 €/m2

La particularidad de este tipo de inmuebles debe llevar a que los resultados presentados trimestralmente deban ser considerados con la debida precaución en la medida que las compraventas de naves industriales en un determinado trimestre no tienen por qué ser similares a las de otro trimestre con el que son objeto de comparación.

Por este motivo es importante ir contemplando la evolución de resultados y, sobre todo, las tendencias mostradas en dicha evolución. En el gráfico que incorporamos se detalla la evolución de los resultados de precio por m2 y de las tasas de variación interanuales desestacionalizadas, por lo que, dentro del riesgo mostrado por los resultados en un bien de esta naturaleza, las tendencias de estas dos magnitudes sí nos pueden mostrar el camino seguido por el mercado.

Por lo que respecta al precio medio de naves industriales, el resultado del último trimestre (375 €/m2) es el más elevado de los últimos ocho trimestres. La tendencia observada en la evolución de los resultados es claramente favorable, aunque todavía con resultados históricamente bajos y, de hecho, próximos a los mínimos de la serie histórica. En todo caso, constituye una evolución favorable la mostrada durante los últimos trimestres, pudiendo ser optimistas con respecto a la evolución previsible en los precios de Naves industriales, después de la intensa tendencia descendente en años precedentes. No olvidemos que se llegaron a alcanzar resultados superiores a los 700 €/m2, por lo que los mínimos recientes han supuesto una reducción de precios del 50% con respecto a los máximos históricos de 2006.

Con respecto a las tasas de variación interanuales, obsérvese la tendencia desde el ajuste máximo de comienzos de 2010 hasta la actualidad. Al margen de la aleatoriedad propia de esta naturaleza de bien inmueble, la tendencia está siendo claramente favorable, pudiendo consolidad a corto plazo la consecución de tasas interanuales positivas de forma estable.

Sin duda se trata de una tipología de bien inmueble especialmente afectado por la crisis inmobiliaria, en el que existía un notable exceso de oferta, que progresivamente se ha ido digiriendo, tal y como puede comprobarse en la evolución del número de compraventas, dando lugar a una cierta perspectiva de recuperación de precios.