El 82,40% de las compraventas de vivienda del cuarto trimestre han sido viviendas usadas

La vivienda nueva no acaba de arrancar, en el sentido de que no acaba de presentar los ritmos de crecimiento que en principio parecía estimarse. Concretamente, en el cuarto trimestre las compraventas de vivienda nueva han sido el 17,60%, distribuidas en un 16,42% de vivienda nueva libre y un 1,18% de vivienda nueva protegida.

Esta última modalidad de compraventa de vivienda (nueva protegida), de gran peso en el pasado en nuestra comunidad autónoma, tal y como puede observarse en el gráfico de evolución de resultados, presenta un peso prácticamente residual, derivado del escaso volumen de recursos públicos destinados a vivienda protegida y del bajo interés por esta modalidad de vivienda una vez que la vivienda libre contó con una importante reducción en precio y además no cuenta con las importantes restricciones asociadas a la vivienda protegida.

Para el conjunto del año 2018, las compraventas de vivienda usada ha sido todavía más que en el cuarto trimestre, concretamente el 83,17%, dejando a las compraventas de vivienda nueva en el 16,83%, con un desglose de 15,47% de vivienda nueva libre y 1,36% de vivienda nueva protegida.

En consecuencia, el mercado sigue con un evidente dominio de la vivienda usada. Uno de los efectos de la crisis inmobiliaria fue el dejar el sector de la promoción inmobiliaria en mínimos. Cambiar esa situación no es sencilla. Han quedado pocos operadores de mercado en vivienda nueva que, sin embargo, están lanzando productos atractivos y con buena acogida por el mercado.

El volumen de vivienda iniciada y las compras de vivienda nueva presentan un notable equilibrio. Podemos calificar al mercado de vivienda nueva como un mercado racional, con decisiones ajustadas a la realidad inmobiliaria existente.

Por tanto, seguimos en una dinámica de mercado que, como muchos aspectos de la vida económica tras la crisis, posiblemente ha venido para quedarse.

Luis Alberto Fabra Garcés