El diferente comportamiento en función de nueva, usada y protegida, dibuja los distintos perfiles de comprador que manda en el mercado

La vivienda nueva se esta construyendo con un mayor número de metros cuadrados, con una media de 104 m2.  Un porcentaje importante compradores que buscan estrenar, son aquellos que necesitan una mayor superficie en comparación con sus pisos anteriores y unas mayores calidades en cuanto a construcción se refiere. Ya hemos comentado otras veces el proceso de renovación que está viviendo el sector de la construcción, y es que los promotores están dando en la diana de los deseos y necesidades del público, mucho más exigente e informado que nunca.

La vivienda nueva protegida mantiene su superficie media con 79,35m2, debido a las condiciones legales que esta tipología de vivienda debe acatar. Respecto a la vivienda usada, se reduce el peso porcentual de pisos con mayor superficie media de más de 80 m², hecho que viene a corroborar la tendencia ascendente de adquisiciones en torno a los cien mil euros, que son justamente aquellas con superficies que no superan los 80 m².

 

Además, aumenta el peso porcentual de compra de pisos con superficie baja 40-60 m2. Las viviendas  de una o dos habitaciones (tres, en caso de pisos antiguos) se imponen como preferencia de aquellos adquirentes que, por el precio de un alquiler, pueden firmar una hipoteca. Hablamos también de precios y superficies que se transforman en la hucha de muchos ciudadanos y/o profesionales, que, al calor de la alta demanda de alquiler, los adquieren como inversión. Llevan siendo, desde hace tiempo «la niña bonita» de no pocos agentes inmobiliarios que buscan satisfacer la alta demanda de sus clientes compradores.