El año 2017 se cerró con una subida trimestral del 0,4% de la riqueza inmobiliaria de las familias españolas (como porcentaje del PIB).

Los cinco trimestres consecutivos que se acumulan es un suceso que no ocurría desde junio de 2007 (en el gráfico se muestra la serie desde marzo de 2011) momento en que la riqueza inmobiliario incia un descendo que no se detiene prácicamente hasta el tercer trimestre de 2013, para estabilizarse desde entonces. Los cinco trimestres de crecimiento implican que en cada uno el valor de los inmuebles poseídos por las familias españolas han aumentado de valor más de lo que lo ha hecho el PIB. Sin embargo, prácticamente desde marzo de 2014 (la única excepción es el primer trimestre de 2015) no ha parado de crecer en términos absolutos, sin compararla con el PIB, después de un largo período de descensos desde junio de 2008.