Se mantienen las oportunidades de compra en la medida que Aragón sigue mostrando una recuperación más moderada en precios que otras muchas comunidades autónomas.

Comparando con los precios de hace un año, por tercer trimestre consecutivo han disminuido, como se ve en la tabla debajo del gráfico. Esta disminución del -1,74% supone aproximadamente 22 euros por metro, un importe que para una vivienda de 90 metros supone que el comprador se ahorra 1.980 euros, con respecto a lo que habría invertido si la decisión la hubiese tomado hace un año.

Esto no significa que el aragonés deba esperar para tomar sus decisiones a que sigan bajando los precios, ya que por ejemplo en Zaragoza capital la disminución con respecto a los precios de hace doce meses ha sido minúscula (-0,02%) mientras que en Huesca capital los precios han crecido un 0,8%. Los precios medios en un territorio tan diverso como Aragón sólo son una orientación de las necesidades de la Comunidad.
Por otra parte, estos precios medios están muy influidos por la concentración de la actividad en Zaragoza y por el peso que tienen las compraventas de viviendas usadas en la situación actual.

Así pues, en el medio plazo los precios están bastante estables en la comunidad, después de sufrir un largo período de corrección que duró hasta el final de 2009, compartido con el resto de España, desde el máximo alcanzado en el segundo trimestre de 2007 que fue de 2.148 euros, hasta los 1.1851, al que siguió un breve período de crecimientos durante 2010 y el incio de 2011 que condujeron a disminuciones más acusadas que llevaron el precio medio a 1.204 al cierre de 2014.

La conclusión es que esta estabilidad es buena tanto para quienes deseen adquirir una vivienda para utilizarla como para quienes estén pensando en adquirir viviendas para alquilarlas, ya que en ambos casos la estabilidad a medio plazo facilita la toma de decisiones. Por otra parte, la estabilidad también es un factor añadido para el estímulo del mercado de alquiler desde el punto de vista del arrendador.