Este resultado supone dar lugar al segundo trimestre consecutivo con incremento trimestral del precio de la vivienda, en esta ocasión con una tasa del 2,37%

La tasa interanual mantiene el signo negativo, con un descenso anualizado del -1,95%, moderando los descensos interanuales como consecuencia del buen comportamiento de los últimos trimestres, en la medida que los resultados trimestrales han proporcionado alzas de precios en los dos últimos trimestres.

De hecho, de continuar la tendencia de los últimos trimestres, próximamente la tasa interanual podría alcanzar ya el signo positivo.

Los mayores precios de la serie histórica, con resultados medios superiores a los 1.800 €/m2, se alcanzaron en 2009 y 2011. Desde dichos máximos, el descenso de precios ha venido siendo la tónica habitual, habiendo registrado el mínimo más reciente en el tercer trimestre de 2017, con un resultado medio de 1.050 €/m2.

Este mínimo reciente supuso situarse en niveles próximos a los mínimos de la serie histórica, concretamente en el segundo trimestre de 2004, con 1.002 €/m2.

En consecuencia, desde una perspectiva histórica, el precio de la vivienda en Teruel en la actualidad alcanza resultados próximos a los mínimos históricos, pudiendo calificarse de precios comparativamente bajos.

Los dos últimos trimestres, desde el mínimo reciente de 1.050 €/m2 del tercer trimestre de 2017, han proporcionado constantes ascensos, consiguiendo en el primer trimestre de 2018 un resultdo medio de 1.116 €/m2.

Esta tendencia de los dos últimos trimestre, junto al intenso crecimiento de la demanda, es lo que nos permite ser optimistas con respecto a la evolución del precio de la vivienda, que sin duda, como venimos indicando en la mayor parte de la geografía aragonesa, muestra un punto óptimo para el comprador en la medida que mantiene niveles de precios próximos a los mínimos históricos.

Los resultados de los próximos trimestres serán los que permitirán constatar o no estas  perspectivas, en un mercado relativamente complejo por lo que respecta a su comportamiento como el de Teruel, en la medida que está condicionado por la tipología de compraventas de vivienda formalizadas en cada trimestre.