En los últimos doce meses se acumula un ligero incremento del 0,67%, cerrando el primer trimestre del año en los 1.441€/m2

La estabilidad de precios está caracterizando el comportamiento de la vivienda durante los últimos años en la ciudad de Zaragoza.

Los últimos catorce trimestres el precio de la vivienda en la capital aragonesa se ha mantenido ligeramente por encima de los 1.400 €/m2.

Las oscilaciones en el comportamiento de los precios han sido mínimas, tal y como constata con claridad el gráfico de evolución de resultados, en el que los precios se mantienen estables desde 2014, con resultados por debajo de los 1.500 €/m2. Asimismo, las tasas de variación interanuales consolidan niveles próximos al 0%, albergando ligeros incrementos en determinados trimestres de los tres últimos años, pero sin definir con claridad una tendencia ascendente.

En consecuencia, el cambio de ciclo ha supuesto pasar de niveles de intensos descensos de precios, con ajustes máximos superiores al -20% en 2012 a un periodo de estabilidad desde 2015 hasta la actualidad.

El nivel máximo en términos absolutos llegó a alcanzar cuantías próximas a los 2.900 €/m2, concretamente en 2007. Desde dicho máximo el precio de la vivienda pasó a mostrar una constante e intensa tendencia descendente, que llevó a niveles mínimos, ligeramente por debajo de los 1.400 €/m2 (1.397 €/m2 en el tercer trimestre de 2014).

En consecuencia, los resultados de los últimos años, muy próximos a los 1.450 €/m2 suponen un ligero distanciamiento con respecto a los mínimos históricos, pero en cuantías relativamente próximas y, desde luego, muy alejados de los máximos históricos señalados, en la medida que supone situarse en precios actuales muy cercanos a la mitad de los citados máximos, es decir, encontrarse todavía en niveles de precios con un ajuste del 50% con respecto a los máximos históricos.

Estas cifras son las que nos han llevado a calificar al mercado de vivienda en Aragón y, en este caso, en Zaragoza, como un mercado en un escenario óptimo, en la medida que el número de compraventas viene creciendo intensamente, con una estabilidad de precios, pero en cuantías próximas a los mínimos históricos. Por tanto, desde el punto de vista del demandante, un escenario muy adecuado.