Los resultados de los últimos trimestres siguen mostrando una falta de fortaleza, manteniendo niveles próximos a mínimos de los últimos quince años

Mientras en una buena parte de la geografía aragonesa el precio de la vivienda muestra una recuperación en precios, la provincia de Huesca, con el Pirineo como foco de atracción, no acaba de alcanzar el grado de recuperación esperado.

A lo largo del año 2016 y parte de 2017, tal y como muestra el gráfico de evolución, el precio de la vivienda en la provincia de Huesca parecía mostrar los primeros signos de recuperación después de un largo e intenso proceso de ajuste.

Sin embargo, los dos primeros trimestres de 2018 han retomado los ajustes de precios, alcanzando nuevos mínimos, por lo que nuevamente, la situación desde el punto de vista del demandante se muestra especialmente óptima, en la medida que puede encontrarse precios medios en mínimos de los últimos quince años.

Puede observarse cómo la intensidad alcista hasta avanzado 2007 fue especialmente elevada, siendo una de las zonas geográficas con mayor incremento de precios.

Sin duda, esa intensa alza de precios a lo largo del periodo de la «burbuja inmobiliaria», que dio paso a un radical e intenso ajuste de precios, todavía no ha terminado de digerirse, por lo que resulta difícil encontrar una recuperación del mercado en precios.

Al encontrarnos en un ámbito geográfico con un alto peso de segunda vivienda, se trata de una modalidad que exige de una mayor fortaleza en la recuperación económica para que verdaderamente exista un potencial alcista.

La segunda vivienda necesita de importantes excedentes de renta familiar, por lo que en la medida que la recuperación económica adolece de la fortaleza necesaria, resulta lógico que este mercado no acabe de mostrar el alza de otros ámbitos geográficos, con un mayor peso de primera vivienda.

En todo caso, estaremos atentos a los resultados de todas las magnitudes para ir analizando el posible desarrollo de este importante mercado.