El precio de la vivienda cambia de marcha en Aragón

Recientemente presentamos desde MIAragon.es, con la elaboración de GAMERIN, el Informe del Mercado Inmobiliario de Aragón del tercer trimestre de 2018.

En dicha presentación de resultados uno de los aspectos más destacados fue el cambio de ritmo del precio de la vivienda, pasando de una estabilidad o ligero crecimiento durante 2015 a 2017, a conseguir un crecimiento más intenso en 2018.

Concretamente, según los datos del Colegio de Registradores, el precio de la vivienda en Aragón, al cierre del tercer trimestre, tuvo un incremento anualizado del 4,56%, creciendo con respecto al 2,94% del trimestre anterior.

Esta tasa de crecimiento, tal y como muestra el gráfico anterior, supone un cambio de ritmo significativo (obsérvese la línea azul), que nos lleva a un escenario más parecido a lo que viene ocurriendo en la mayor parte de la geografía española, con crecimientos en precios más intensos.

Este nivel de crecimiento es muy similar al presentado por el INE con los últimos datos publicados del segundo trimestre de 2018 (último dato disponible hasta la fecha), que recogía un ritmo interanual de crecimiento del 4,5%, tal y como se refleja en el siguiente gráfico, con una clara intensificación del ritmo de crecimiento también en este caso.

Recientemente ha publicado resultados la tercera fuente que utilizamos en MIAragon.es como referencia, como es el Ministerio de Fomento, que publica resultados de tasación. Esta fuente proporciona una visión mucho más prudente con respecto al comportamiento del precio de la vivienda, con un ritmo de crecimiento interanual del 0,95%. Siendo una fuente fiable, se trata de otra visión de mercado, en la medida que se asienta en tasaciones y no en precio de compraventa.

Contempladas estas tres visiones, se consolida la clara tendencia del precio de la vivienda, con un escenario muy distinto al de los intensos ajustes producidos desde 2008 hasta 2014. Las fuentes más relevantes (Colegio de Registradores e INE) proporcionan un escenario de intensificación de precios durante 2018, tras una recuperación más pausada en el periodo postcrisis (2015-2017).

En todo caso, bajo nuestro punto de vista, resulta especialmente relevante que el precio de la vivienda, manteniéndose en signo positivo, no alcance niveles de crecimiento por encima del 4%, en la medida que la demanda potencial de vivienda no está en condiciones de asumir intensos crecimiento en precios.

El comportamiento de los salarios y del empleo no da para muchas alegrías. Las expectativas han mejorado durante los últimos años, pero moderadamente. La sociedad ha vuelto sus ojos y confianza en el mercado inmobiliario, pero con un sentimiento de reconocido escarmiento por lo ocurrido en el pasado. En consecuencia, la prudencia y la moderación deben caracterizar al mercado inmobiliario y, para ello, una moderación en el crecimiento del precio de la vivienda resulta fundamental. Sigamos así aplicando esa máxima de que «cuando algo va  bien, no lo cambies».

Luis Alberto Fabra Garcés.