¿Cuánto tiempo mantenemos una vivienda después de adquirida? ¿especulamos, invertimos o compramos para usar?

 

El periodo medio de posesión de vivienda es una magnitud interesante que sirve para analizar el comportamiento de los ciudadanos a lo largo de los últimos diez años, tan convulsos en términos económicos e inmobiliarios.

En fases en las que ha habido fuertes incrementos de precio había una mayor tendencia a comprar inmuebles para después venderlos y de esta manera, obtener una plusvalía  en un espacio corto de tiempo. Este comportamiento especulativo tiene su mayor expresión durante los años 2007 a 2009, con posesiones medias inferiores a los siete u ocho años. De hecho el punto mínimo de los últimos diez años se sitúa en el tercer trimestre de 2009, con algo más de seis años entre la compra y la venta de una misma vivienda. El fuerte y rápido incremento de precios abrió la puerta a inversores a corto plazo que buscaban comprar y vender casi de inmediato, dada la rapidez con la que se revalorizaban las viviendas.

A partir de 2009, y entrados en el declive de precios, conforme el mercado inmobiliario ha ido evolucionando hacia precios más bajos, mostrando mayor estabilidad, el tiempo de tenencia de la vivienda es de mayor duración como podemos ver reflejado en la gráfica, con una media de casi 16 años ya en 2018.

También,  la estabilidad inmobiliaria en Aragón y la paulatina recuperación de  los precios a lo largo de estos últimos años, hace pensar que existe un mayor ánimo por parte del comprador a la hora de invertir. Este tipo de  inversión tiene un carácter de medio/largo plazo.

Las cifras actuales dibujan dos compradores: el de reposición de vivienda habitual y el de inversión para la obtención de rentas a través de arrendamiento. Los precios actuales y la estabilidad en el mercado inmobiliario han mostrado el camino de salida a la especulación.