Las licencias municipales de obra para vivienda en Aragón crecen en el año 2017 con respecto al año anterior un 13’35%.

Es el séptimo trimestre consecutivo que, calculando las licencias concedidas los últimos 12 meses, hay un notable crecimiento con respecto al mismo trimestre del año anterior. Al cierre de 2017 fueron las licencias fueron 2.369 basándonos en los datos que recopila el ministerio de Fomento en base a las solicitudes de obra mayor para la construcción de viviendas presentadas en los ayuntamientos.

Si se consideran las licencias para la construcción de edificios, separando entre Residencial y No Residencial, el número de edificios de nueva planta de uso residencial lleva dos trimestres siendo menor que hace un año (-15’8% en septiembre y -10’0% en diciembre), lo que no ocurría desde junio de 2015. El número de licencias de nueva planta No Residencial es mayor que el de Residencial una vez más, tal como viene sucediendo desde marzo de 2013, un dato que no se observa bien ya que el gráfico es de áreas apiladas para resaltar la actividad total. El gráfico 1 presenta el número total de licencias municipales separado por residencial o no residencial desde el último trimestre de 2010.

El gráfico 2 muestra las tasas de variación con respecto al mismo trimestre del año anterior, pero considerando el número de viviendas. En España se han dado de forma consecutiva aumentos interanuales desde diciembre de 2014, hasta llegar al 10’2% al cierre de 2017, mientras que Aragón sufrió un período de disminuciones durante 2015 y el primer trimestre de 2016 que luego ha dado paso a una serie de aumentos.

Los niveles de licencias de vivienda en Aragón (2.369 en 2017) aún están lejos de la cifra de 2009 que llegó a 5.222 y no digamos del máximo de 2007 que fueron 22.382. Por tanto, la actividad continua creciendo, pero da la impresión de que hay todavía dudas por parte de los promotores sobre la evolución económica en Aragón y están actuando de forma prudente.