Las 2.567 viviendas visadas en 2017 en nuestra comunidad autónoma supuso un importante impulso con respecto a las 1.932 de 2016

El número de visados de vivienda de obra nueva ha sido una de las variables del mercado inmobiliario que mayor grado de ajuste ha presentado a lo largo de la crisis inmobiliaria y financiera.

En muy pocos años se pasó de visar más de 20.000 viviendas anualmente (2006 y 2007) a quedarse por debajo de las 1.200 (2014 con 1.199).

La intensidad de este ajuste supuso una transformación integral del sector, en la medida que muy pocas empresas pudieron ser capaces de sobrevivir a estas cifras.

Dada la naturaleza de lo que supone un proceso productivo como el que corresponde a la construcción y promoción de vivienda de obra nueva, superar dicho escenario de desolación no se realiza de un día para otro.

En consecuencia, la recuperación que viene mostrando las cuantías de número de visados de vivienda de obra nueva es muy progresiva, en la medida que el propio sector se tiene que adaptar a esta realidad de un modo racional.

De este modo, poco a poco el paisaje aragonés recupera la visión de grúas y promociones de obra nueva, que están siendo muy bien acogidas por la demanda, dando lugar a un proceso de recuperación acompasado por el aumento de viviendas de obra nueva y compraventas de las mismas.

El gráfico que incorporamos incorpora precisamente ambas magnitudes, observándose durante los tres últimos años este escenario de progresiva recuperación, aunque todavía con unas cifras muy lejanas con respecto a lo que representó el sector en el pasado.

La recuperación del sector no puede ser diferente a la que estas magnitudes reflejan. Posiblemente la demanda de vivienda nueva actualmente en Aragón se encuentra por encima de la oferta, por lo que es la oferta la que debe reestructurarse para progresivamente atender a la demanda existente, que durante muchos años no ha dispuesto de la opción de comprar vivienda nueva en la medida que no se estaba produciendo ya que no había empresas para ello o, si las había, el ajuste del precio de la vivienda había llevado a que la promoción de vivienda nueva no fuese rentable en dicho escenario.

En todo caso, afortunadamente el escenario ha cambiado, dando lugar a las importantes consecuencias económicas que todo ello genera, fundamentalmente desde el punto de vista de la generación de empleo, actividad económica, recaudación de impuestos…., factores que deberían ser considerados desde el sector público, ya que tradicionalmente ha sido un sector al que se le han achacado males que no le correspondían, olvidándose de lo relevante que en todos los aspectos es tener un potente sector de la construcción y promoción inmobiliaria en nuestra comunidad autónoma.