Comenzamos el año con datos positivos registrados en el número de compraventas de vivienda en Aragón. La vivienda nueva ha sido la más destacada de este crecimiento, mientras que la vivienda usada se estabiliza después de una gran actividad en el mercado Aragonés.

Cabe destacar las cifras que arrojan los datos por tipología: la compraventa de vivienda usada sigue copando entorno a un 80% de las compras del mercado, frente al 20% de vivienda a estrenar.

Este aumento de la demanda en la vivienda nueva no es fruto del azar, si no que ha venido dado, entre otros factores, por una mayor oferta de nuevas promociones durante los tres  últimos años, así como la aparición del llamado comprador embalsado: un perfil de comprador que estaba expectante ante el cambio de tendencia en el precio, que empezó a activarse durante los años 2015/2016 cuando la construcción arrancó de nuevo después de la recesión, y que ha ido aumentado de manera razonable a lo largo del tiempo.

No solo la demanda expectante ha comprado, también se animan a adquirir una vivienda nueva las familias que deciden reponer  la que ya tienen, contando con un colchón previo por la venta de su vivienda.