El envejecimiento notorio de los vecinos de determinados barrios en cualquier ciudad española y en los municipios pequeños, puede llevarnos a pensar que, a largo plazo, habrá un buen número de afortunados que pueden sentarse a esperar para acceder a una vivienda en propiedad, después de liquidar los impuestos con los distintos niveles del Estado .

Si pensamos en el conjunto del mercado aragonés o español, es cierto que hay diversos factores que pueden llevar a que este fenómeno sea imperceptible en términos agregados. Por un lado, la concentración de la población en determinados lugares, donde la familia entiende que hay más posibilidades económicas, inutilizaría para este fin una parte de los inmuebles que quedan desocupados, porque su valor habría mermado de modo que no fuese posible una venta en condiciones que permitiese la adquisición de otra vivienda o porque el municipio en el que se ubica no ofreciese posibilidades de empleo o de negocio para la familia y por tanto, imposibilitase el cambio de residencia. Por otro, una potencial (e inevitable) reducción de las pensiones por la presión sobre el sistema, podría llevar a un uso más frecuente de la hipoteca inversa para completar los ingresos.

El INE nos proporciona algunos datos para valorar la magnitud del efecto sobre el conjunto del mercado inmobiliario.

Un 22% de las viviendas transmitidas en Aragón han sido heredadas

De las 959 mil viviendas trasmitidas en España por distintos títulos de adquisición (compraventa, herencia, donación, etc) el 54% lo fueron por compraventa, mientras que el 19% por herencia (más de 177 mil) En Aragón el total de viviendas transmitidas fueron 26 mil, un 22% de ellas por herencia y un 52% por compraventa.

Así pues, la adquisición por sucesión tiene relevancia para el mercado, y además su porcentaje con respecto al total de transmisiones resulta relativamente estable en el tiempo, como se puede comprobar en el  gráfico, donde se muestra la evolución en este porcentaje en España y Aragón.

 

 

 

 

 

Desde 2018 se viene observando una reducción del porcentaje, especialmente en Aragón, que se explica mejor analizando el número de trasmisiones por herencia. En el gráfico se comparan éstas con el número total de transmisiones en Aragón, donde se aprecia una cierta similitud en su evolución. Se pone de manifiesto que desde finales de 2014 aumenta el número anual de herencias hasta las 6.196 en enero de 2018, momento a partir del cual no han dejado de reducirse hasta llegar al entorno de las 5.800 en abril de este año.

 

 

 

 

La población con más de 64 años crecerá en 2030 un 22%

Vista la evolución de los últimos años, podríamos esperar que las herencias facilitasen el acceso a la propiedad de una vivienda, aunque también es cierto que hasta que llegase ese momento, habría que garantizar el derecho a la vivienda mediante inmuebles en alquiler, pero a fecha de hoy no existen en cantidad y calidad suficientes en Aragón.

Las proyecciones de población del INE indican que en España habrá un 3% más de ciudadanos en 2030 que en 2021, lo que se explica más por el aumento de la esperanza de vida  que por el aumento de población más joven. Las variaciones decenales por cohorte de edad, en el gráfico, son significativas.

El crecimiento de las cohortes entre 15 y 34 años ponen de manifiesto que la presión sobre el mercado de la vivienda va a ir en aumento durante el decenio. El crecimiento en la población entre 25 y 34 años supone trescientas mil personas más en 2030.

 

 

Conclusiones a 10 años

La ‘lotería sucesoria’ en Aragón tiene efecto sobre el mercado inmobiliario, pero hay que tener en cuenta dónde está ubicada la vivienda para valorar si puede relajar la presión en el mercado sobre determinados municipios que son los beneficiarios del crecimiento de población. Además, parte de esas transmisiones lo son de segunda vivienda, por lo que la capacidad de generar caja con la venta del inmueble, después de pagar impuestos, será muy sensible a factores como la situación política en la costa catalana o la evolución de la normativa sobre alquileres turísticos, por poner dos ejemplos.

Así, a la vista de las proyecciones de población, el estímulo del mercado de alquiler debería ser una prioridad, pues por un lado, facilita el acceso a la vivienda mientras se ahorra para poder acceder al crédito bancario y por otro, es una posibilidad para quien no quiera desprenderse de la vivienda heredada pero no quiera soportar los costes de propiedad.