Que el mercado inmobiliario es uno de los motores de la economía aragonesa tras la pandemia, es algo que a nadie se le escapa y que no es una situación única, pues en otras comunidades está sucediendo algo similar a pesar de que no podemos hablar de homogeneización en toda España.

Y podemos hacer esta afirmación después de observar el crecimiento sostenido en tres trimestres consecutivos en los que la actividad del mercado inmobiliario ha sido de largo una de las más significativas.

Si nos paramos a analizar las razones de dicho crecimiento, por qué ya es y puede convertirse a corto y medio plazo en motor económico y si además lo comparamos con la crisis del 2008, encontramos 5 razones de peso para confiar en que va a ser así:

  • La demanda sigue en todo lo alto.
  • Es un sector que ha sabido reinventarse, con equipos profesionalizados, con un alto nivel formativo y la crisis anterior eliminó a los menos preparados.
  • El mercado hipotecario está en unos tipos de interés a tipo fijo muy atractivos y continúa siendo la gasolina del sector inmobiliario.
  • Es un sector con alta capacidad de generación de empleo, ya que la construcción de viviendas tiene la capacidad de generar entre tres y cuatro empleos directos e indirectos por cada vivienda que se entrega.
  • Las instituciones están apoyando al sector inmobiliario y como muestra de ello están los 6800 millones de euros provenientes de los fondos europeos de las ayudas para la recuperación económica pos-covid destinados a rehabilitación de vivienda y regeneración urbana.

Para hablar de todo ello y de cómo la pandemia está afectando a los cambios en las preferencias de los clientes, contamos con Pedro Arellano, gerente de GIZ Inmobiliaria que responde a las preguntas del equipo de Diario Económico de Aragón Radio, personalizado en Antonio Pardo.

El mercado inmobiliario de Aragón se recupera de los efectos de la crisis del COVID

Una recuperación que nos traslada Pedro Arellano que es palpable en la demanda, pero no en los precios, que estamos en un mercado muy estable en precios.

En su opinión, para consolidar este crecimiento es necesario observar algunas variables económicas como el empleo y los salarios, pero sí que hay buenas perspectivas.

También son reseñables los cambios en las preferencias de los clientes, que puede ser otro de los aceleradores que estamos viendo en el sector inmobiliario, y es que durante el confinamiento hemos hecho una radiografía de nuestras viviendas y hemos visto si eran adecuadas para nuestras necesidades.

Entre ellas destacan algunas como los espacios al aire libre, las zonas comunes amplias (con piscina, zona infantil y espacios ajardinados), terrazas, viviendas exteriores y con una habitación más por el tema del teletrabajo.

Y muchas de aquellas personas y familias que se han dado cuenta de que su vivienda no cubría sus necesidades, están tomando decisiones de compra que ayudan a la recuperación del sector.

Porque este aumento de la demanda se nota en toda la capital aragonesa y sus alrededores, sobre todo en la búsqueda de viviendas que cumplan con estas características y en las que se ha potenciado la demanda de viviendas unifamiliares, aunque no es la única.

¿Quién está comprando vivienda en Zaragoza y cuánto cuesta?

En cuanto al perfil de las personas que están buscando una vivienda en la actualidad, nos encontramos con dos tipos de perfiles:

  • Las parejas que compran su primera residencia
  • Matrimonio con niños que se les ha quedado pequeña su vivienda o buscan una de mayor gama y venden la suya para financiar parte de la operación.

El precio medio de una vivienda en Zaragoza es de 140.000 € aunque se engloba dentro de una horquilla que va desde los 60.000 a los 300.000 €.

Para finalizar, si estás buscando una vivienda en Aragón, te recomendamos consultar la oferta en nuestro buscador inmobiliario. o descargarte nuestra revista.